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En la edición digital de un periódico de tirada nacional, el pasado día 24 de Marzo leí los siguientes textos, que son tres comunicaciones de whatsapp remitidas por dos mujeres diferentes, y la hija de una pareja que no tiene nada que ver con las dos anteriores.

“La ansiedad me está dejando peor por momentos, y mira que estoy encerrada en mi cuarto, pero es que no para”.

 “En cualquier momento explota, y lo peor, no tienes donde salir para despejarte, o simplemente pensar”.

 “Lo que más repite en las peleas es que no vales para nada (…) lo único que hace con ella (su madre) es tratarla como su  puta”.

 Son comunicaciones  realizadas por dos mujeres y por el hijo de una pareja, una vez que ya fue acordado el confinamiento en fecha 14 de Febrero.

En lo que llevamos de año han sido asesinadas a manos de sus maridos o parejas 17 mujeres.

Desde que se decretó el estado de alarma ha sido asesinada una mujer (la última víctima); lo fue el día 19 de Marzo.

Permanecer en casa es la forma más eficaz para combatir el coronavirus; sin embargo, también deja en evidencia otra realidad; la de las mujeres que se ven obligadas a convivir con su agresor, teniendo su capacidad de actuar limitada por razón de la imposición de la medida de confinamiento.  Esta imposición es, sin duda, un caldo de cultivo  adecuado para que se reproduzca la violencia machista.

El margen de maniobras evasivas de las situaciones violentas se reduce en situaciones de encierro, y se limita a no compartir espacios, o, en todo caso a agachar la cabeza y soportar la humillación para que ésta no se transforme en violencia. Es la consecuencia de la ampliación de las horas de convivencia, que además, genera una sensación de impunidad y seguridad al agresor

La víctima que de por sí es reacia a formular la denuncia se ve limitada por la privacidad y el secreto del entorno, que le lleva a temer no ser creída ante la inexistencia de testigos, o la actitud de la familia que puede minimizar e incluso reinventar los hechos. El comportamiento violento se desarrolla en la más estricta intimidad, y ello alimenta el falso convencimiento de que no vale la pena presentar una denuncia.

El Ministerio  de Igualdad, ha impulsado un  plan de contingencia contra la violencia de género debido a la crisis del COVID-19.

Este plan incluye:

  • Que los servicios de asistencia integral a las victimas de violencia contra las mujeres, son declarados servicios esenciales. Esto significa que no pueden dejar de funcionar:
    • Los dispositivos de información de 24 horas.
    • Las respuestas de emergencia y acogida a las víctimas en situación de riesgo.
    • Los centros de emergencia, acogida, pisos tutelados
    • La asistencia psicológica, jurídica y social a las víctimas, sean presenciales o no.
  • La activación de un nuevo recurso de emergencia para las mujeres consistente en un mensaje por mensajería instantánea por geolocalización que recibirán los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
  • La distribución de una nueva guía de actuación y recursos disponibles para las mujeres que sufran violencia de género durante esta situación de confinamiento.
  • El impulso de una campaña de comunicación institucional destinado a concienciar contra la violencia de género y la alerta de situaciones de violencia dentro de los hogares.

El plan puede ser consultada AQUI . (si clickas encima de la palabra AQUI aparecerá).

La guía de actuación para mujeres que estén sufriendo violencia de género en situación de permanencia domiciliaria derivada del estado de alarma por COVID-19 ya ha sido publicada.

Esa guía recuerda:

  • Dónde recibir información general y asesoramiento, incluyendo asesoría jurídica. El 016, que sigue funcionando todos los días de la semana 24 horas.
  • Un servicio de whasthapp de apoyo emocional inmediato en los teléfonos 682916136 / 682508507.
  • El uso de la app ALERTCOPS, que permite enviar una señal de lerta a la policía, con la localización
  • Que el 112, el 091 y el 062 están siempre operativos.

La guía puede ser consultada AQUI (si clickas encima de la palabra AQUI aparecerá)

En el día de ayer, 26 de Marzo se inició la campaña: #todosaldrábien destinada a proteger a las víctimas de violencia machista durante el confinamiento. Esa campaña pretende trasladar a la opinión pública, que la violencia de género es un problema que incumbe a toda la sociedad, poniendo en valor el trabajo de todos contra ésta manifestación de la violencia.

En cualquier caso, y con independencia de la respuesta institucional al problema de la violencia de género durante el confinamiento, es preciso que el/la  lector/a tenga claro que:

1.- Los juzgados de violencia de género siguen funcionando para atender las situaciones urgentes derivadas de comportamientos hostiles de hombres hacia mujeres, a pesar de la situación de confinamiento.

2.- Nunca una mujer que sale a la calle en búsqueda de ayuda por ser víctima de una agresión por parte de su pareja, va a ser sancionada por transgredir el estado de alarma. Si la situación merece pedir ayuda, o salir a recibir el apoyo de los recursos policiales o judiciales, la salida está plenamente justificada, por lo que no se va a imponer ningún tipo de multa.

3.- Conviene llevar siempre encima el documento que contiene la orden de alejamiento y/o la prohibición de comunicación, si el problema no es un acto de violencia entendido en sentido estricto, o si, siéndolo, además se ha ha quebrantado una pena o medida cautelar anterior. La exhibición del documento servirá,no sólo para justificar la salida del domicilio, sino además para facilitar el trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado en apoyo de la víctima de violencia.

4.- Solicitar el apoyo de los vecinos. La situación de confinamiento es generalizada, por lo que, previsiblemente,  los vecinos estarán también en sus domicilios. Es necesario acudir a ellos para solicitar su ayuda  en este momento, que lo podemos encontrar.

Todos nosotros debemos ser conscientes de que el apoyo colectivo es imprescindible. Está muy bien salir a los balcones de manera testimonial  todas las tardes a las 20,00 h pàra agradecer su implicación. a quienes nos sirven durante esta crisis. Pero del mismo modo, seamos conscientes de que, más allá de dejar testimonio,  podemos salvar una vida, si la acción  se concreta de manera efectiva, denunciando una situación de violencia, o ayudando a quién es víctima de ello. Que nadie se esconda en su casa rehuyendo el problema de los demás, si lo advierte (a no ser que sea por causa justificada). Si lo hace, yo personalmente le pido que, al día siguiente, a las 20,00 h., no salga al balcón a aplaudir. Nadie se merece recibir unos aplausos de alguien que ha dado la espalda al problema de su vecina.

#Quedémonos en casa

#Ni una más.

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